El mundo, para nosotros, no es el Universo. Tampoco el Planeta Tierra ni las personas que lo habitan; ni siquiera es el conjunto de empresas que compiten con nosotros, dentro o fuera del país. El Mundo, al que hacemos referencia, es el conjunto de relaciones que se establecen en el mercado; a las que tenemos que enfrentar para seguir creciendo o, a veces, existiendo. Un Mundo-Mercado, hoy global, que nos exige pensar como su nombre lo indica: globalmente. Pero que, a la vez, nos permite planear y actuar como argentinos; a pesar de algunas extremas exigencias.
Un Mercado-Mundo que nos permite crear y eso hacemos;
que nos permite competir y eso hacemos; que nos exige estar
siempre atentos para que las amenazas nos afecten lo menos
posible y eso hacemos; que nos permite reafirmarnos después
de cada tropezón y eso hacemos.